| |
| |
| :. |
Editorial |
|
| |
|
|
| |
SoyCubano felicita a los artistas, creadores y trabajadores
en general, que integran el sector de la Cultura de Cuba,
con motivo del 14 de Diciembre, fecha dedicada a los que promueven
los valores espirituales en nuestra sociedad y propician a
todos los cubanos, el acceso a la cultura universal.
|
|
| |
|
|
| :. |
Un músico llamado Alejo Carpentier
|
|
| |
|
|
| |
En el año del centenario de Alejo Carpentier.

Si no hubiera escrito varias de las novelas más extraordinarias
de nuestra lengua en el siglo XX, si no nos hubiera legado
las vastas y profundas razones de lo real maravilloso, si
no hubiera auscultado como pocos el meridiano de la sensibilidad
americana, tendríamos de todas maneras motivos suficientes
para celebrar en Alejo
Carpentier su portentosa aventura en los dominios de la
música.
Nos asisten sólidos fundamentos para asegurar que en
su obra se concentran tres medulares contribuciones a la música
cubana: fue el crítico más avezado de su
tiempo, el fundador, en paralelo con Fernando
Ortiz, de la perspectiva musicológica sobre la
cual se cimientan las sucesivas conquistas posteriores en
nuestro medio, y el máximo promotor de la verdadera
modernidad cubana en materia musical.
Antes de que el novelista ganara fama por sus libros —trayectoria
anticipada por la ópera prima Ecué Yamba O!—,
un ensayo publicado en 1946 por el Fondo de Cultura Económica
en México acreditó definitivamente a Carpentier
como protagonista de un acto de fundación: La música
en Cuba.
Los que se interesen por la obra musicológica y crítica
del escritor cubano pueden rastrear la compilación
que Zoila Gómez realizara bajo el título Ese
músico que llevo dentro —tres tomos publicados
en 1980 por Letras Cubanas—, las páginas sobre
este tópico recogidas en Crónicas (Arte y Literatura,
1975), y la interesante colección reunida por Silvana
Garriga y Radamé Giro con el nombre Temas de la lira
y el bongó (Letras Cubanas, 1994).
Sin embargo, como cuerpo ensayístico predeterminado,
La música en Cuba adquiere con el tiempo valores sobreañadidos.
Nada parecido se había publicado hasta entonces: una
historia de la música cubana que trascendiera la mera
enumeración.
Es harto conocido el compromiso de Carpentier con Amadeo Roldán
y Alejandro García Caturla, Heitor Villa-Lobos, Edgar
Varese, y Darius Milhaud. Ciertamente, el gran tema del músico
Carpentier fue la reflexión sobre la identidad americana
y su inserción en la universalidad contemporánea
y su gran obsesión, el contrapunto entre la tradición
y la novedad.
La anticipación carpenteriana también merece
ser exaltada. Juan Blanco recuerda cómo en los tempranos
sesenta, cuando el escritor había regresado de Caracas
para sumarse al turbión revolucionario, solía
auspiciar audiciones con las novedades de Pierre Boulez y
Karlheinz Stockhausen que abrieron a los nuevos compositores
cubanos la ruta de los procedimientos electroacústicos.
Marta Rojas nos ha contado con cuánta humildad, el
ya muy famoso Alejo de 1977 se sometió a la tiranía
del espacio y redactó, con ejemplar oficio, una crónica
de no más de ochenta líneas, enviada puntualmente
por télex antes de la hora del cierre, para publicar
en Granma
una ceñida y enjundiosa crónica del acontecimiento
que llevó al pianista cubano a la cúspide de
uno de los más exigentes certámenes europeos.
Inseparable de ese músico que hemos entrevisto en apretadas
líneas es otro con el oído en sintonía
con el magma popular. En las calles habaneras de su adolescencia,
gozó de los pregones y guarachas. Incitado por su relación
con Caturla, bebió de fuentes primarias el quehacer
de las músicas yoruba y bantú en cabildos y
solares. Una vez instalado en París, a resguardo de
la orden de captura dictada contra él por los sicarios
de la satrapía machadista, se las arregló para
presentar a la crítica y la intelectualidad francesa
los fragores del son
y la rumba.
Introdujo a Eliseo Grenet en La Coupole
y testimonió el triunfo de El
manisero, de Simmons. Disfrutó las tempranas tendencias
jazzísticas de Emilio Barreto y Julio Cueva. Ponderó
los boleros inigualables de Sindo
Garay.
Quizá no se haya divulgado mucho un texto de Alejo
que habla de su amplio espectro crítico respecto a
la música
popular cubana. En 1963, la
UNEAC,
donde ocupaba una de las vicepresidencias, convocó
a un simposio sobre el filin.
Como uno más, el escritor y musicólogo ofreció
su contribución. Al revisarla ahora resulta sencillamente
iluminadora su perspectiva sobre ese movimiento de la canción
cubana: “El filin —expresó en esa ocasión—
puede tener la ventaja de conducirnos a mejorar las letras
de las canciones, que a veces en realidad, son un poco tontas.
Por lo demás, una cierta libertad en la emisión,
el sentimiento puesto, dependen del talento. Es una manera
de cantar tan legítima como otra cualquiera, y que
tiene antecedentes que de ninguna manera amenazan la cubanidad
de la música. La historia de la música cubana
ha demostrado que siempre las influencias son vencidas por
la profunda fuerza de la cubanía, por la vitalidad
de nuestro acento, y la vitalidad de nuestros intérpretes”.
Un año después Pablo
Milanés transfiguraría el filin en nueva
trova con Mis 22 años. Alejo contaba con el conocimiento
de José
Antonio Méndez, César
Portillo de la Luz y Marta
Valdés.
A manera de coda, quisiera reformular una frase debida a Carpentier.
En la dedicatoria de la crónica titulada Temas de la
lira y el bongó
y publicada en la revista Carteles en 1929, escribió:
“Para el doctor Fernando
Ortiz, más músico que muchos de nuestros
músicos”. Reconocía de tal modo la labor
fundacional del gran polígrafo en el descubrimiento
de la tradición afrocubana. Podría decirse a
estas alturas que para la cultura cubana, Alejo Carpentier
es uno de los paradigmas del músico que nos representa.
Por Pedro de la Hoz Publicado en el Periódico Juventud
Rebelde.
|
|
| |
|
|
|
| :. |
Otros temas |
| |
|
| |
A propósito
del XXVI Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano,
compartimos este interesante trabajo, dedicado a la
edición de este evento en el 2002 y que trata
de la obra de uno de los hacedores del Cartel Cubano
de Cine.
El diseño aplicado al Cartel de Cine tiene en
Cuba una significativa y fuerte presencia desde los
años 60. La originalidad, vigor e impacto de
sus imágenes ha favorecido a esta manifestación
de las artes plásticas de la Isla un reconocimiento
universal; creadores como Eduardo
Muñoz Bachs, Rene
Azcuy, Raúl
Martínez, Antonio
Saura, Alfredo
Rostgaard, Antonio
Fernandez Reboiro y Eladio Rivadulla entre los principales,
aportan obras de gran interés para estudiosos,
especialistas y el público en general.
Eladio Rivadulla Martínez. Del cartel
y del cine. Rivadulla sigue seduciendo *
La llegada de la XXIV Edición del Festival del
Nuevo Cine Latinoamericano a La Habana se presta para
convocar la memoria del hacer cubano alrededor del séptimo
arte. Muy relacionada con el cine se encuentra, desde
sus inicios, la publicidad.
En los talleres de propaganda que surgieron alrededor
del mundo para acercar todo tipo de productos, de diversa
nacionalidad o género, a la sensibilidad de públicos
diversos, se formó más de una generación
de artistas del diseño. Entre los jóvenes
cubanos que, a principios del siglo XX, construyeron
sus estilos a caballo entre la capacidad de impacto
y la calidad plástica se encontraba Eladio
Rivadulla.
Entre
las décadas del cuarenta y cincuenta Rivadulla
define sus recursos expresivos básicos, los cuales
mantendrá durante más de cincuenta años
de carrera. Cuando en 1998 se le otorga el Premio Nacional
de Diseño, en su primera edición, se está
reconociendo a todo un carácter dentro del diseño
cubano; un carácter cuyos recursos expresivos
son reconocibles en las portadas de libros,
afiches,
y otros objetos surgidos de su imaginación.
La cartelística de cine no es un terreno virgen
para este experimentador nato: durante muchos años
sus creaciones sedujeron al público cubano para
que se acercase a la sala oscura. La capacidad de incitación
que aún hoy se reconoce en estas piezas ha llevado
a la Oficina del Historiador de la Ciudad a curar la
exposición Poéticas de Seducción,
que reúne, en el Cinematógrafo Lumiere
de La Habana Vieja, anuncios cinematográficos
de Rivadulla creados entre 1940 y 1960.
Los afiches, que se ven en esa exposición, se
hicieron eco de las producciones del momento y alcanzan,
por sí mismos, el valor de obra artística.
La labor figurativa-fabular insertada por el autor relega
en importancia la publicidad que un nombre de actor
o actriz pudiese implicar para el público. La
simpatía se despierta por la historia sugerida
en los trazos; el reconocible temperamento de los personajes;
la justa disposición de luces y sombras para
sugerir un ambiente geográfico o psicológico;
la eficacia de elementos para definir un entorno histórico.
Estos valores, que no confían en lo perecedero
de una fama, sino en el universal poder de sugerencia
de una imagen, expresan un método de publicidad
que sentó cátedra en la cartelística
cubana de las décadas sesenta y setenta. Rivadulla
nos muestra sus logros de una etapa ya cerrada de su
vida, pero no los trucos, acaso por eso su poética
aún es seductora.
* Texto elaborado por Yasmín S. Portales
publicado con motivo del XXIV Festival del Nuevo Cine
Latinoamericano.
Ver en nuestras Tiendas online ofertas de Cartel
de Cine Cubano. |
|
|
| |
|
| :. |
Rápidas |
| |
|
| |

El director de orquesta cubano Leo
Brouwer, incluido entre las principales figuras
mundiales en el terreno de la creación guitarrística,
fue homenajeado en la XVIII Feria Internacional del
Libro (FIL) de Guadalajara. El agasajo al compositor
por sus 65 años de existencia, sirvió
como ocasión oportuna para la presentación
de la revista cubana Clave
-especializada en la difusión de los principales
talentos musicales de la Isla- y para ofrecer a los
asistentes una panorámica del perfil del sello
discográfico Colibrí, de reciente creación
para difundir zonas valiosas y poco exploradas de la
composición y la interpretación musicales
de Cuba.
Con fragmentos del poema épico-social, Canto
General, de Pablo Neruda, instrumentado por Mikis Theodorakis,
e interpretado magistralmente por la exquisita voz de
Anaís
Abreu, el Coro Nacional y la Orquesta Sinfónica
Nacional, fue inaugurado el Festival Internacional del
Nuevo Cine Latinoamericano, que hasta el 17 de diciembre
permitirá disfrutar del mejor cine mundial de
esta temporada.
 El
Premio Nacional de Investigaciones del 2004 que otorga
el Centro de Estudios y Desarrollo de la Cultura Cubana
Juan Marinello, fue entregado a la Doctora Araceli García
Carranza, la más prestigiosa bibliógrafa
cubana contemporánea, quien en estos momentos
se desempeña como Jefa del Departamento de Investigaciones
Bibliográficas de la Biblioteca
Nacional José Martí, y es también
jefa de redacción de la revista centenaria.En
su prolífera obra se encuentran las Bibliografías
de José
Martí, Alejo
Carpentier, José
Lezama Lima, Ernesto
Che Guevara y Carlos Rafael Rodríguez, entre
otros.

Una nueva edición del Festival de Música
Popular Barbarito
Diez que tradicionalmente se realiza para recordar
la obra del popular cantante, como una de las figuras
cimeras de la cultura cubana, dedicará la versión
del 2004 al maestro Graciano Gómez, a promover
el Danzón
como género distintivo del arte cubano y fomentar
el interés en los jóvenes por ese baile
y otros géneros tradicionales que conforman en
gran espectro musical bailable cubano.
La
cantante cubana Omara
Portuondo, conocida internacionalmente como la Diva
del Buena Vista Social Club, fue postulada al Grammy
2005 con su CD “Flor de amor”, en el apartado
de mejor música tropical latina. El álbum,
editado por el sello World Circuit/Discos Corason, es
su segundo fonograma en solitario; contiene 14 canciones
de corte romántico y abarca una amplia variedad
de estilos. Producido por el británico Nick Gold,
“Flor de amor” incluye a un selecto grupo
de músicos de la isla y está impregnado
de influencias brasileñas y ritmos africanos.
| |
|
|
| |
|
|
| |
|
|
| |
Consulte Boletines Anteriores |
|
| |
|
|
| |
SoyCubano.com ©
Copyright 2001-2004. Todos los derechos reservados.
Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización
expresa del Editor.
Contáctenos: info@soycubano.com
|
|
| |
|
|
| |
Si usted no desea continuar
recibiendo este boletín, por favor, envie un mensaje a:
boletin-unsubscribe@listas.soycubano.com |
|
| |
Si usted desea recibir
este boletín, por favor, envie un mensaje a:
boletin-subscribe@listas.soycubano.com |
|
| |
|
|
| |
If you want to receive this newsletter in English, please, e-mail to:
newsletter-subscribe@listas.soycubano.com |
|
| |
|
|
| |
|